Superficie y uso
¿Qué caldera necesito para una vivienda de 100 m²?
Para una vivienda de 100 m², elige una caldera cuya potencia de calefacción se ajuste a la demanda de la casa y cuya producción de agua caliente cubra los usos que coinciden. Si necesitas ambos servicios, compara calderas mixtas; si ya tienes acumulación, comprueba cómo se integra. La superficie sirve para empezar la valoración, pero no determina por sí sola una potencia de 24, 28 o 30 kW.
Antes de elegir una cifra, separa dos preguntas: cuánto calor necesita la vivienda en invierno y cuánta agua caliente se utiliza a la vez. La primera depende del edificio y sus emisores; la segunda, del caudal y del aumento de temperatura requerido. Una caldera puede tener valores diferentes para calefacción y agua caliente. Lee el dato correspondiente a cada servicio en la ficha de la referencia exacta.
Piso intermedio y una ducha cada vez
Ejemplo orientativo: piso de 100 m² entre viviendas, ventanas renovadas y duchas consecutivas. Conviene comprobar la carga de calefacción y la potencia mínima del equipo, además de la producción sanitaria. No hace falta multiplicar la demanda de agua por el número de baños si no se usan a la vez. Pide que el presupuesto explique cómo se adapta el equipo cuando solo necesitas calentar parte de la casa.
Última planta o vivienda más expuesta
Otro caso: los mismos 100 m², pero con cubierta o más fachadas exteriores y aislamiento distinto. No se debe trasladar automáticamente la elección del piso anterior. Para comparar propuestas, facilita la altura de las estancias, las superficies que dan al exterior y las mejoras de aislamiento realizadas o previstas. La valoración debe comprobar también si los radiadores pueden entregar el calor necesario con la temperatura de trabajo propuesta.
Dos duchas que coinciden
La prioridad cambia si ambas duchas funcionan al mismo tiempo. Hay que conocer el caudal conjunto y compararlo con la producción sanitaria del equipo bajo condiciones equivalentes. También debe comprobarse el suministro disponible: una caldera de más potencia no aumenta por sí sola el caudal que llega a la vivienda. Si se propone un acumulador, compara capacidad, recuperación, espacio y forma de uso; no presupongas que cualquier microacumulación ofrece el mismo servicio.
IDAE: aislamiento y agua caliente, Guía práctica de la energía (2007), pp. 37–40
24, 28 o 30 kW: qué dato debes comparar
Estos números pueden aparecer en nombres comerciales o en prestaciones sanitarias. No los conviertas en una tabla automática de metros cuadrados. Compara primero potencia útil de calefacción, rango mínimo–máximo y caudal de agua caliente con el mismo salto térmico. Si una ficha declara litros por minuto a ΔT 25 °C y otra a ΔT 30 °C, no son una comparación directa: la segunda condición exige calentar más cada litro. Solicita los valores equivalentes antes de decidir.
CompruebaDato y pregunta
CalefacciónPotencia útil mínima y máxima, con las condiciones de ensayo indicadas.
¿Por qué encaja este rango con la demanda calculada de mi vivienda?
Agua calienteCaudal en l/min y salto térmico ΔT; acumulación si existe.
¿Qué usos simultáneos cubre y con qué condiciones de entrada?
ControlReferencia del termostato y compatibilidad documentada.
¿Qué se incluye y qué funciones conservaré del control actual?
MontajeMedidas del aparato y espacios de mantenimiento de su manual.
¿Qué adaptaciones de evacuación, condensados y conexiones están incluidas?
Por qué importa la potencia mínima en una vivienda pequeña
La calefacción no necesita la misma aportación de calor durante todo el día. Cuando la demanda es baja, un equipo que pueda reducir su potencia tiene más margen para adaptarse. BAXI destaca este criterio al comparar calderas. Eso no permite prometer un ahorro concreto: el control, el circuito, las temperaturas y los hábitos también influyen. Compara el mínimo en kW de las candidatas; una relación de modulación aislada no describe toda la instalación.
BAXI: criterios de vivienda, potencia y modulación
Qué enviar para obtener una propuesta que puedas comparar
Prepara la superficie que realmente quieres calentar, tipo de vivienda y aislamiento conocido; número de duchas que coinciden; combustible disponible; radiadores o suelo radiante; y fotografías exteriores del aparato actual y del hueco. Añade la referencia del termostato si la tienes. Con esos datos, pide una propuesta que separe equipo, accesorios y montaje. No necesitas abrir la caldera ni medir su interior para hacer esta consulta.
Consultar instalación para mi vivienda