Cuando la caldera falla, lo primero es saber por qué

Una caldera moderna es un aparato más sencillo de lo que parece desde fuera. El noventa por ciento de las averías que vemos en Madrid se concentran en un puñado de componentes: la válvula de tres vías, el vaso de expansión, el electrodo de ionización, las sondas NTC, el presostato de humos y, con menos frecuencia de la que se cree, la placa electrónica. El problema no suele ser la avería en sí, sino diagnosticarla mal: cambiar una placa de 300 euros cuando el fallo era una sonda de 20 es un clásico del sector.

Por eso nuestro método empieza siempre por medir, no por sustituir. Cada síntoma tiene detrás una cadena de causas posibles, y esa cadena se recorre en un orden concreto, con instrumentos, descartando. Un código de error en pantalla es una pista, no un diagnóstico: el mismo E01 puede significar falta de gas, electrodo sucio o retorno de humos, y cada causa tiene una reparación distinta con un precio distinto.

Hay un detalle local que importa: el agua de Madrid, la del Canal de Isabel II, es blanda. Aquí la cal da menos guerra que en Levante o en Cataluña, así que cuando una caldera madrileña pierde caudal de agua caliente, antes de culpar al intercambiador conviene mirar el caudalímetro o la válvula de tres vías. En cambio, los lodos de magnetita en el circuito de calefacción —ese barro negro que sueltan los radiadores viejos— sí son un problema habitual en las viviendas de la capital, muchas con instalaciones de hierro de hace décadas.

Somos un servicio técnico independiente especializado en calderas. No somos el servicio técnico oficial de ninguna marca, y eso juega a tu favor: trabajamos con repuestos de cualquier fabricante, comparamos precios y te decimos con libertad si una reparación merece la pena o si esa caldera está para jubilarse. Antes de tocar nada, presupuesto cerrado. Y toda reparación se entrega con garantía por escrito.

Averías habituales y qué hay detrás de cada una

La caldera no enciende o hace intentos y se bloquea

Si el quemador chispea pero no arranca, o arranca y se apaga a los pocos segundos, el sospechoso número uno es el electrodo de ionización: es la pieza que confirma a la centralita que hay llama, y cuando está sucio o desgastado la corriente de ionización cae por debajo del umbral (en la mayoría de calderas, por debajo de 1,5–3 µA la centralita corta el gas por seguridad). También puede ser falta de presión de gas, una electroválvula del bloque de gas que no abre o un cable de encendido derivado.

Hay agua caliente pero no calefacción (o al revés)

Es el síntoma típico de la válvula de tres vías, la pieza que reparte el agua entre el circuito de radiadores y el intercambiador sanitario. Puede fallar el motor eléctrico que la mueve o el eje interno, que se queda agarrotado en una posición. Si hay calefacción pero el agua de la ducha sale templada, en calderas con intercambiador de placas también miramos el caudalímetro y la sonda NTC de sanitario antes de tocar la válvula.

La caldera pierde presión y hay que rellenarla cada pocos días

Tres causas por orden de probabilidad: el vaso de expansión ha perdido su carga de aire (se comprueba en dos minutos con un manómetro en la válvula tipo Schrader; debe rondar 0,8–1 bar con el circuito despresurizado), hay una fuga en el circuito —a veces invisible, bajo el suelo o dentro de un radiador— o la válvula de seguridad de 3 bar descarga porque el vaso no absorbe la dilatación. Rellenar sin diagnosticar solo aplaza el problema y mete agua nueva con oxígeno que oxida el circuito.

Ruidos: golpeteo, borboteo o zumbido de la bomba

El borboteo suele ser aire en el circuito. El golpeteo al calentar (el llamado kettling) apunta a lodos o incrustaciones en el cuerpo del intercambiador primario, que provocan ebullición local. Un zumbido áspero de la bomba circuladora con radiadores que tardan en calentar indica rodamientos al final de su vida o una bomba trabajando contra un circuito medio obstruido por magnetita.

Error de humos o de tiro

En calderas estancas, el presostato de humos vigila que el extractor evacúa correctamente. Si salta, puede ser el propio presostato, los tubos de silicona que lo conectan (se agrietan o se llenan de condensación), el venturi obstruido o el extractor con el rodamiento gastado. En calderas de condensación, un sifón de condensados atascado provoca el mismo bloqueo. Nunca hay que puentear un presostato de humos: está ahí para evitar que los gases de combustión entren en la vivienda.

El agua sale caliente y fría a intervalos

El baile de temperatura en la ducha suele venir de una sonda NTC de sanitario que da lecturas erráticas (se comprueba midiendo su resistencia: en torno a 10–20 kΩ a 25 °C según fabricante, bajando al calentarse), de un caudalímetro sucio que hace dudar a la centralita o de un intercambiador de placas parcialmente obstruido. En viviendas con poca presión de red, también puede ser simplemente caudal insuficiente para mantener el quemador encendido.

Salta el diferencial de la vivienda al arrancar la caldera

Una derivación eléctrica. Los candidatos: la bomba circuladora con el bobinado tocado, el electrodo de encendido derivando a masa, una resistencia de precaldeo o humedad en conexiones. Se localiza con megóhmetro o desconectando componentes uno a uno, no cambiando la placa “a ver si es eso”.

Radiadores fríos por abajo o que no calientan al fondo de la casa

Si un radiador está caliente arriba y frío abajo, tiene lodos sedimentados; si está frío arriba, tiene aire. Cuando los radiadores más alejados no calientan, el problema suele ser de equilibrado o una bomba sin fuerza. Aquí la reparación de la caldera se queda corta: hay que valorar una limpieza del circuito y un filtro magnético, y te lo diremos claro si es el caso.

Cómo trabajamos

1. Diagnóstico con instrumentos, no a ojo

Llevamos manómetro para presiones de agua y carga del vaso de expansión, multímetro para sondas, electrodos y alimentación (resistencia de NTC, microamperios de ionización, continuidad de seguridades), manómetro de columna para la presión de gas en el bloque (unos 20 mbar en gas natural de entrada) y analizador de combustión para CO, CO₂ y rendimiento. El orden de descarte es fijo: primero presión y estanqueidad del circuito, después la parte hidráulica, luego encendido y detección de llama, después evacuación de humos y, solo al final, la electrónica. La placa es lo último que se culpa, no lo primero.

2. Presupuesto cerrado antes de tocar nada

Con el diagnóstico hecho, te decimos qué pieza está afectada, qué cuesta el repuesto y qué cuesta la mano de obra. Cifra cerrada. Si aparece algo imprevisto al desmontar, se para y se te consulta: nadie decide por ti con la caldera abierta.

3. Reparación y verificación medida

Sustituida la pieza, la caldera se prueba en calefacción y en sanitario, se verifica la presión de trabajo, la estanqueidad de las conexiones de gas con detector de fugas y la combustión con el analizador. La reparación no termina cuando la caldera arranca: termina cuando los números salen bien.

4. Garantía por escrito

Te entregamos la garantía de la reparación por escrito, con la pieza sustituida y el trabajo realizado detallados. Si esa misma avería reaparece dentro del plazo de garantía, volvemos sin coste.

Qué incluye el precio y qué se presupuesta aparte

Incluido en la reparación

El desplazamiento dentro de nuestra zona de trabajo, el diagnóstico completo con instrumentos, la mano de obra de la reparación presupuestada, la verificación final con análisis de combustión y prueba de estanqueidad, y la garantía por escrito.

Se presupuesta aparte

Los repuestos (siempre con precio cerrado antes de montarlos), la limpieza química o el lavado a presión del circuito de calefacción cuando hay lodos, la instalación de filtro magnético, la sustitución de tramos de tubería o radiadores, y cualquier trabajo sobre la instalación de gas que exija certificado de empresa instaladora habilitada. Si la reparación no compensa frente a sustituir la caldera, te daremos las dos cifras y la recomendación honesta.

Marcas que atendemos

Reparamos calderas de Saunier Duval, Junkers, Vaillant, Roca, Baxi, Ferroli, Ariston, Chaffoteaux, Cointra, Beretta, Hermann, Bosch, Manaut, Sime, Immergas, Viessmann, Wolf, Biasi, Fagor y Tifell.

Somos un servicio técnico independiente multimarca: no somos el servicio técnico oficial de ninguno de estos fabricantes. Trabajamos con sus repuestos y sus documentaciones técnicas, y esa independencia nos permite recomendarte lo que más te conviene a ti, no lo que conviene a una marca.

Zonas de Madrid

Trabajamos en Madrid capital —todos los distritos, de Usera a Hortaleza y de Latina a San Blas— y en su área metropolitana cercana: Alcorcón, Leganés, Getafe, Móstoles, Fuenlabrada, Alcobendas, San Sebastián de los Reyes, Coslada, San Fernando de Henares, Torrejón de Ardoz, Alcalá de Henares, Pozuelo de Alarcón, Majadahonda, Las Rozas, Boadilla del Monte, Rivas-Vaciamadrid, Parla y Pinto. Si tu municipio está cerca de estos, llámanos al 91 979 67 76 y te confirmamos.

Preguntas frecuentes sobre reparación de calderas

¿Cuánto cuesta reparar una caldera en Madrid?

Depende de la pieza averiada; por eso damos presupuesto cerrado tras el diagnóstico y antes de reparar. Una avería de electrodo o sonda cuesta mucho menos que una de placa electrónica o intercambiador: son órdenes de magnitud distintos. Lo que garantizamos es que sabrás la cifra exacta —repuesto y mano de obra— antes de autorizar el trabajo, y que si al desmontar aparece algo más, se te consulta antes de continuar. Sin sorpresas en la factura.

¿Merece la pena reparar o es mejor cambiar la caldera?

Como regla práctica: si la reparación supera un tercio del precio de una caldera nueva instalada y la tuya tiene más de doce o quince años, suele compensar cambiar. Una caldera antigua reparada sigue siendo una caldera antigua: consume más que una de condensación actual y sus siguientes averías están cada vez más cerca, con repuestos más caros y difíciles de encontrar. Cuando el diagnóstico apunte a una reparación cara, te daremos las dos cifras —reparar y sustituir— para que decidas con datos.

Mi caldera pierde presión, ¿es grave?

Perder presión de forma recurrente siempre tiene una causa y conviene diagnosticarla pronto. Puede ser algo tan simple como el vaso de expansión descargado —reparación económica— o una fuga oculta en el circuito, que sí conviene atajar porque el agua de reposición constante oxida radiadores y tuberías por dentro. Rellenar cada semana sin buscar la causa es la receta para acabar con el circuito lleno de lodos y una avería mayor.

¿Por qué mi caldera da agua caliente pero no calefacción?

Casi siempre es la válvula de tres vías, que reparte el agua entre radiadores y sanitario y se queda bloqueada en una posición. Es una de las averías más frecuentes en calderas murales y tiene reparación bien resuelta: según el modelo se sustituye el motor eléctrico de la válvula o el cuerpo completo. Antes de cambiarla descartamos con el multímetro que no sea la centralita la que no está dando la orden, porque el síntoma puede ser idéntico.

¿Qué significa el código de error de mi caldera?

Un código de error indica la familia del fallo, no la pieza exacta averiada. Un error de llama puede ser gas, electrodo o centralita; un error de humos puede ser presostato, tubos, venturi o extractor. Cada fabricante usa códigos propios (los E01/F28/A01 de Saunier Duval, Vaillant o Junkers no significan lo mismo), y dentro de cada código hay varias causas posibles con costes distintos. Por eso diagnosticamos midiendo antes de dar precio: el código orienta, la medición confirma.

¿Reparáis calderas antiguas o descatalogadas?

Sí, siempre que exista repuesto disponible o un equivalente compatible; si no lo hay, te lo decimos en el diagnóstico. Para modelos descatalogados de Roca, Fagor, Cointra o Chaffoteaux, entre otros, seguimos encontrando piezas en distribuidores y fabricantes de componentes compatibles (válvulas, sondas, electrodos y bombas son bastante estándar). Cuando el repuesto crítico ya no se fabrica —placas electrónicas, sobre todo—, te lo diremos claro y con la alternativa encima de la mesa.

¿Sois el servicio técnico oficial de mi marca?

No: somos un servicio técnico independiente especializado en calderas, multimarca. Eso significa que no dependemos de ningún fabricante y reparamos cualquier marca con sus repuestos correspondientes. Ten en cuenta un matiz: si tu caldera está aún en garantía de fabricante (los dos primeros años, normalmente), esa garantía debe gestionarla el servicio del propio fabricante; te lo advertiremos antes de intervenir para que no la pierdas.

¿Qué garantía tiene la reparación?

Toda reparación se entrega con garantía por escrito, detallando la pieza sustituida y el trabajo realizado. Si la misma avería reaparece dentro del plazo de garantía, volvemos y la resolvemos sin coste. La garantía cubre el trabajo hecho y el repuesto montado; lógicamente no cubre averías nuevas de otros componentes, que en una caldera con años pueden aparecer por su cuenta.

¿Es peligroso seguir usando una caldera que falla?

Depende del fallo: una pérdida de presión o un baile de temperatura no son peligrosos; un olor a gas o un bloqueo repetido por error de humos, sí exigen parar la caldera. Ante olor a gas: cierra la llave de paso, ventila y no acciones interruptores. Los bloqueos de humos existen precisamente para impedir que la combustión entre en la vivienda, así que resetear una y otra vez una caldera que se bloquea por humos es mala idea. Llámanos al 91 979 67 76 y cuéntanos el síntoma: te diremos si puedes esperar o no.

Scroll al inicio
Usamos cookies.    Ver
Privacidad